Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería
La Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería, somos una red de organizaciones, ejidos y comunidades que luchamos contra el modelo extractivo y el despojo y demás daños que este genera.
Nos conformamos como red para sumar capacidades, compartir experiencias y construir estrategias colectivas orientadas a la defensa del territorio, al ejercicio y respeto de la autodeterminación y otros derechos colectivos, así como a desmontar las narrativas con las que quienes promueven proyectos extractivos presentan este modelo como sinónimo de desarrollo.
Nuestra apuesta
«Impulsamos la articulación de las luchas locales a escala regional y nacional, fortaleciendo los vínculos de solidaridad, intercambio y coordinación entre comunidades, ejidos y organizaciones que resisten al avance de proyectos extractivos.
Nuestro trabajo busca fortalecer los procesos organizativos comunitarios y regionales, así como acompañar la construcción de estrategias colectivas para la defensa del territorio.
Promovemos formas de vida que pongan en el centro el cuidado de los bienes comunes y cuestionen la lógica capitalista que convierte a la naturaleza en mercancía. Defendemos la autonomía de los pueblos, el respeto a sus decisiones colectivas y su derecho a decir no a proyectos que amenacen sus territorios, sus formas de vida y su futuro.
Una de nuestras principales apuestas es contribuir a que los pueblos puedan declarar y sostener «Territorios Libres de Minería y de proyectos extractivos». Por ello priorizamos la prevención: damos seguimiento a la apertura de concesiones mineras, alertamos desde etapas tempranas y promovemos procesos informativos y de análisis colectivo que fortalezcan la toma de decisiones desde los derechos colectivos y reduzcan las condiciones de desigualdad frente a empresas y autoridades.
Nuestro posicionamiento
Desde la experiencia y la documentación acumulada por la Red, sostenemos que no existe una minería “verde”, “limpia”, “sustentable” ni “socialmente responsable”.
Por esta razón, no participamos en iniciativas centradas en estándares, en promover “mejoras” empresariales en las distintas etapas de los proyectos mineros ni en reformas legales que, como la modificación a ley minera, se presenten como mecanismos de regulación, pero terminan normalizando o legitimando el despojo.
Nuestra posición parte de la defensa de los territorios, los bienes comunes, la autodeterminación y las decisiones colectivas de los pueblos frente al avance de la minería y otros proyectos extractivos.
Nuestra historia
En junio del 2008 en Temacapulín, Jalisco, la Red Mexicana de Afectadas/os por la Minería (REMA) nace en el marco del V Encuentro del Movimiento Mexicano de Afectados por Represas y en Defensa de los Ríos (MAPDER), como una red integrada por comunidades, movimientos, redes y organizaciones afectadas y preocupadas por los impactos socio-ambientales del Modelo Extractivo Minero en México.
La compañera Bety Cariño en Oaxaca y el compañero Mariano Abarca en Chiapas fueron entre quienes fundaron la REMA. Ante los tremendos daños que genera el Modelo Minero que trastocan la vida entera de las comunidades afectadas, la casi imposibilidad de sacar las empresas mineras de los territorios una vez que entren, y la impunidad en que operan, se priorizó prevenir el arribo de proyectos mineros en los territorios.
Para lograr esto, se identificó la necesidad de fomentar la organización comunitaria para la prevención y la defensa integral de sus derechos y bienes comunes; articular las comunidades a través de diversas acciones informativas e intercambios de experiencias; y construir un espacio para avanzar en propuestas alternativas, justas y efectivas ante el despojo y la destrucción por la actividad minera. Hoy, la prevención, la información, el ejercicio de los derechos colectivos desde los territorios afectados por la minería, la desmitificación del Modelo Extractivo, y la promoción de alternativas al modelo capitalista extractivista siguen al centro del trabajo de la red.
Por su labor en defensa de la vida y la salud de los pueblos, Bety Cariño y Mariano Abarca fueron asesinados en 2009. Desde entonces, la REMA ha exigido justicia por estos crímenes a través de diversas acciones, así también participa en actividades para fomentar la memoria colectiva en torno a sus luchas y las que siguen inspirando. Además, dado la prevalencia de la violencia, la criminalización de las y los defensoras/es del territorio, y la militarización de los territorios en donde se asienta la minería, REMA se ve obligada a denunciar de forma frecuente este tipo de ataques, y de constantemente reforzar su estrategia preventiva con el afán de prevenir la escala de violencia que acompaña el Modelo Extractivo Minero.
Considerando que el Modelo Extractivo es un modelo globalizado y sus impactos muy parecidos sin importar mucho en donde se instala, desde su inicio, la red ha promovido la solidaridad y la articulación entre luchas en contra del Modelo a nivel local, nacional e internacional. Esto ha incluido participar en la fundación del Movimiento Mesoamericano en Contra del Modelo Minero Extractivo (M4) en 2011, la participación en el Tribunal Internacional de Salud en Guatemala en 2013, el Encuentro de Pueblos en Resistencia al Modelo Extractivo en Zautla, Puebla en 2014, la Misión de Observación en Zacualpan, Colima en 2015, y diversos esfuerzos entre luchas y redes afines a lo largo de los años.
En junio del 2008 en Temacapulín, Jalisco, la Red Mexicana de Afectadas/os por la Minería (REMA) nace en el marco del V Encuentro del Movimiento Mexicano de Afectados por Represas y en Defensa de los Ríos (MAPDER), como una red integrada por comunidades, movimientos, redes y organizaciones afectadas y preocupadas por los impactos socio-ambientales del Modelo Extractivo Minero en México.
La compañera Bety Cariño en Oaxaca y el compañero Mariano Abarca en Chiapas fueron entre quienes fundaron la REMA. Ante los tremendos daños que genera el Modelo Minero que trastocan la vida entera de las comunidades afectadas, la casi imposibilidad de sacar las empresas mineras de los territorios una vez que entren, y la impunidad en que operan, se priorizó prevenir el arribo de proyectos mineros en los territorios.
Para lograr esto, se identificó la necesidad de fomentar la organización comunitaria para la prevención y la defensa integral de sus derechos y bienes comunes; articular las comunidades a través de diversas acciones informativas e intercambios de experiencias; y construir un espacio para avanzar en propuestas alternativas, justas y efectivas ante el despojo y la destrucción por la actividad minera. Hoy, la prevención, la información, el ejercicio de los derechos colectivos desde los territorios afectados por la minería, la desmitificación del Modelo Extractivo, y la promoción de alternativas al modelo capitalista extractivista siguen al centro del trabajo de la red.
Por su labor en defensa de la vida y la salud de los pueblos, Bety Cariño y Mariano Abarca fueron asesinados en 2009. Desde entonces, la REMA ha exigido justicia por estos crímenes a través de diversas acciones, así también participa en actividades para fomentar la memoria colectiva en torno a sus luchas y las que siguen inspirando. Además, dado la prevalencia de la violencia, la criminalización de las y los defensoras/es del territorio, y la militarización de los territorios en donde se asienta la minería, REMA se ve obligada a denunciar de forma frecuente este tipo de ataques, y de constantemente reforzar su estrategia preventiva con el afán de prevenir la escala de violencia que acompaña el Modelo Extractivo Minero.
Considerando que el Modelo Extractivo es un modelo globalizado y sus impactos muy parecidos sin importar mucho en donde se instala, desde su inicio, la red ha promovido la solidaridad y la articulación entre luchas en contra del Modelo a nivel local, nacional e internacional. Esto ha incluido participar en la fundación del Movimiento Mesoamericano en Contra del Modelo Minero Extractivo (M4) en 2011, la participación en el Tribunal Internacional de Salud en Guatemala en 2013, el Encuentro de Pueblos en Resistencia al Modelo Extractivo en Zautla, Puebla en 2014, la Misión de Observación en Zacualpan, Colima en 2015, y diversos esfuerzos entre luchas y redes afines a lo largo de los años.
Qué hacemos
El quehacer de la REMA se estructura en cinco ejes estratégicos:
Acciones de prevención
Centradas en procesos informativos para la construcción de
“Territorios libres de minería”
Desmitificación de los mitos
del modelo extractivo
Promovido por las empresas, gobiernos y otros actores, como los financieros, a través de la generación de información, trabajo con medios de comunicación, y capacitación para grupos internos y externos a la REMA
Investigación y documentación
De daños a la salud y el ambiente generados por el modelo extractivo minero
Construcción de alianzas
Para una defensa integral del territorio a partir de acciones jurídicas, técnicas, mediáticas, etc.


